Me encontré absorto frente a un millón de rostros, todas las miradas apuntaban hacia mí. Caminé entre sus tiesas figuras, inamovibles, sólo sus ojos me seguían. Eléctricos impulsos recorrían mi cuerpo, frías ráfagas de dudas hasta la punta de los pies. Deambulaba silenciosamente, los miraba frente a frente, los rozaba. Una multitud, una adversidad interminable. Tempestades se desataron en el cielo y en la tierra. Solitario camino entre la gente, afrontando mi historia, mi vida. Sinuoso camino hasta el pedregal que se desnudaba al final del cuadro, en la ladera de una colina. Un árbol en la cima, tan solitario como mi alma vagabunda. Hojas secas en primavera. Sentado con su espalda apoyada sobre el tronco, mi doble, mi cuerpo, su doble, mi alma, su doble. Se volteó hacia mí, me miró con displicencia, se levantó y sin decir una palabra me tomó de la mano. Me miro fijo nuevamente, con oscuridad en sus ojos. Luz, resplandor, mi fin.
La finalidad de la poesía es lograr la empatía entre el escritor y el lector
miércoles, 4 de junio de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
Mis palabras se transportan por el aire, danzan en el viento junto con alguna hojita seca desprevenida, recorren kilómetros, ciudades, campos, montañas, tambalean al son de las olas en el océano, penetran los mares, se empapan en las tormentas apocalípticas de las profundidades marinas, encuentran la arena, se secan, habitan otros continentes, acarician diferentes etnias, y llegan ahí, al otro lado del mundo, en un confín secreto, aislado, inhóspito, una casita humilde, una ventana empañada, frío, estepa nevada, una cálida chimenea que escupe humo, brasas, un libro sobre la mesa de caoba gastada, tabaco y café, caminan sigilosas por tus hombros, se escabullen temerariamente en tus oídos ¡Te rebanan los pensamientos!
miércoles, 7 de mayo de 2014
Duelo
I.
Lo difícil es aceptar la derrota contra la vida,
lo que sucede simplemente sucede, no hay más remedio contra eso.
Uno lo recibe, ¡De un golpe lo recibe!
Difícil es aceptar que esa vida no existe más, ni existirá.
No hay suelo donde pisar, no hay estructura donde encajar.
No hay mañana, sólo hay ayer. Sólo hay día a día. ¿Cómo sobrevivir día a día?
¿Cómo sobrevivir con lo que nos toca? ¡Si nunca pedimos lo que nos toca!
Uno sigue, soñando sigue...
La esperanza sigue,
de que quizás mañana sea un poco mejor.
Esto es el duelo...
II.
Mi mirada se pierde en el vacío,
los sonidos de fondo,
absorto en un recuerdo
inmóvil, sobre una memoria incognoscible,
indescifrables pensamientos se cruzan,
Me reincorporo, una ráfaga me despierta del trance,
el cigarro se consumió y nunca lo noté,
la ficción de un pasado me extingue la realidad,
¡Brío, alma desgarrada! ¡Brío necesitás!
¡Corazón postrado, no desfallescas! ¡No te acorbades, lánguido propulsor de mis días!
Lo difícil es aceptar la derrota contra la vida,
lo que sucede simplemente sucede, no hay más remedio contra eso.
Uno lo recibe, ¡De un golpe lo recibe!
Difícil es aceptar que esa vida no existe más, ni existirá.
No hay suelo donde pisar, no hay estructura donde encajar.
No hay mañana, sólo hay ayer. Sólo hay día a día. ¿Cómo sobrevivir día a día?
¿Cómo sobrevivir con lo que nos toca? ¡Si nunca pedimos lo que nos toca!
Uno sigue, soñando sigue...
La esperanza sigue,
de que quizás mañana sea un poco mejor.
Esto es el duelo...
II.
Mi mirada se pierde en el vacío,
los sonidos de fondo,
absorto en un recuerdo
inmóvil, sobre una memoria incognoscible,
indescifrables pensamientos se cruzan,
Me reincorporo, una ráfaga me despierta del trance,
el cigarro se consumió y nunca lo noté,
la ficción de un pasado me extingue la realidad,
¡Brío, alma desgarrada! ¡Brío necesitás!
¡Corazón postrado, no desfallescas! ¡No te acorbades, lánguido propulsor de mis días!
jueves, 20 de marzo de 2014
'76
Esa brisa me oprime hasta en lo más profundo,
veo la vida tras las rejas, el mundo...
lejos, muy lejos, el barrio, los pibes jugando, un mate de mano en mano...
Me golpean con un garrote los pensamientos,
se acercan de a tres desde el averno,
este mismo suelo es el infierno,
Tiran mi ideología a la hoguera,
pero nunca se consume (nunca lo hará)
del dolor no siento la sangre brotar...
Mi cuerpo, mi cara, están desfigurados,
pero mi alma íntegra refulge, vocifera,
siempre, siempre la misma esencia...
Sollozos a mi alrededor,
el temor inunda la habitación,
los demonios se regodean, se excitan con nuestras penas,
Tu risa reflejada en mi mirada,
tu fulgor me mantiene despierto en la vida,
me aleja del sueño eterno...
Una tropa de ideales sigue luchando afuera,
veo la vida tras las rejas, el mundo...
lejos, muy lejos, el barrio, los pibes jugando, un mate de mano en mano...
Me golpean con un garrote los pensamientos,
se acercan de a tres desde el averno,
este mismo suelo es el infierno,
Tiran mi ideología a la hoguera,
pero nunca se consume (nunca lo hará)
del dolor no siento la sangre brotar...
Mi cuerpo, mi cara, están desfigurados,
pero mi alma íntegra refulge, vocifera,
siempre, siempre la misma esencia...
Sollozos a mi alrededor,
el temor inunda la habitación,
los demonios se regodean, se excitan con nuestras penas,
Tu risa reflejada en mi mirada,
tu fulgor me mantiene despierto en la vida,
me aleja del sueño eterno...
Una tropa de ideales sigue luchando afuera,
la esperanza nunca muere, renace día a día,
Tanta muerte y nunca morimos...
La guerra la tienen perdida,
eso alivia mis días,
no se pueden matar las ideas...
lunes, 3 de marzo de 2014
Barrio
Tres secas de felicidad,
la esquina desolada,
los últimos suspiros del sol que la golpean...
Suave brisa, se avecina la estación de la melancolía,
Siluetas de la calle,
voces, botellas vacías.
Un desamor a la vuelta de la esquina,
una pasión hecha grito desde una ventana...
La calle vacía, el último sorbo de un amargo mate.
El barrio inundado de sosiego...
la esquina desolada,
los últimos suspiros del sol que la golpean...
Suave brisa, se avecina la estación de la melancolía,
Siluetas de la calle,
voces, botellas vacías.
Un desamor a la vuelta de la esquina,
una pasión hecha grito desde una ventana...
La calle vacía, el último sorbo de un amargo mate.
El barrio inundado de sosiego...
jueves, 27 de febrero de 2014
Duele
Las calles despobladas que meten miedo en la sangre,
Villa Centenario bajo la densa niebla,
un frío que penetra en los huesos,
oscura noche otoñal,
se oyen disparos, corre sangre,
la batalla del día a día en el hampa,
la marginalidad se huele, se toca, se llora...
la marginalidad se escucha, grita, vocifera,
la marginalidad se encrudece, te mira,
se lloran lágrimas marginales,
una pancita ruge marginalidad,
un corazón desangra marginalidad,
Duele...
Villa Centenario bajo la densa niebla,
un frío que penetra en los huesos,
oscura noche otoñal,
se oyen disparos, corre sangre,
la batalla del día a día en el hampa,
la marginalidad se huele, se toca, se llora...
la marginalidad se escucha, grita, vocifera,
la marginalidad se encrudece, te mira,
se lloran lágrimas marginales,
una pancita ruge marginalidad,
un corazón desangra marginalidad,
Duele...
lunes, 3 de febrero de 2014
Existencia
Todo miedo proviene de una duda y toda duda proviene del miedo. La duda, hermana de la incertidumbre, el placentero tormento de la ignorancia del porvenir. El desconocimiento eterno del destino. Quizás sea porque el futuro se crea en cada instante, en cada movimiento que realizamos, en cada trozo de aire que exhalamos. ¿Lo único eterno es lo efímero? Cada gota que rebalsa el vaso, cada cambio, cada desborde, cada acierto y cada error crea un universo de situaciones, un sinfín de destinos ¿Cuál es el verdadero? ¿Ha de repetirse cada secuencia? ¿Ha de ser la vida un eterno retorno que convierte la existencia en un absurdo opresivo? Cada paso que damos hacia la muerte, sin deternos ni un segundo.Cada centímetro de nuestra existencia es una pregunta sin resolver. ¡Maldita paradoja eterna la del ser!
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