La finalidad de la poesía es lograr la empatía entre el escritor y el lector

domingo, 19 de enero de 2014

Desentendido con la vida,
de amores y rencores,
camino en la vereda solitaria,
los miro desde enfrente,

Me ahogo en vicios,
me armo de placer y dolor,
de valor y temor,
con un puño de lucha y un corazón con convicción,

Gano y pierdo,
caigo y me levanto,
un constante absurdo,
una lógica sin razón,

Enceguecido sigo,
¿Realidad o falsedad?
La única verdad está en el corazón,
La única verdad está en tus ojos.

sábado, 18 de enero de 2014

Espirales

Un eco, un latido de fondo, un grito visceral,
Niebla y penumbras,
un eclipse de corazón.

Cielos e infiernos,
pesadillas y sueños,
un tenue resplandor.

Espirales de mis angustias,
mutilan las alas de mi alma
en su vuelo hacia la dicha.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Despertador

Incesantes alaridos metálicos,
una mirada que despierta,
largo letargo de la conciencia,
entre los humos del ensueño.

Infalible presa de la ceguera,
el supremo deja caer el velo sobre las miradas,
una muchedumbre a ciegas, oscuridad inefable,
vacíos, tibios corazones.

¡Incendia el telón!
¡Desgarra ese velo!
¡Que en cada rincón se escuchen los ecos de la rebelión!

lunes, 9 de diciembre de 2013

Se incendió mi cuerpo,
en llamas de dolor,
oscuro fuego brotaba de mi pecho,
su mano afable se aferró a mi brazo,
con omnipotente fuerza me salvó.
Una sonrisa propagaba dulzura,
un gesto apacible amainó mis torturas.
De su alma se desprende lo sublime...

lunes, 18 de noviembre de 2013

Somos un enorme rompecabezas, indescifrable. Cada pedacito es un recuerdo, una memoria, un momento en la vida de cada uno, de eso estamos hechos. ¡No somos más que un montón de recuerdos desordenados! No somos más que hechos absurdos, actitudes irracionales. No somos más que obviedades ininteligibles, ni más que un puñado de verdades mentirosas. Somos inconsistentes, somos endebles, no somos nada más que humanos...

domingo, 17 de noviembre de 2013

El Cuerpo y el Hombre

El cuerpo inerte sobre la mesa, sus ojos abiertos mirando para todos lados. La habitación posee una suerte de decoración minimalista, pero conserva un ambiente algo tétrico aunque familiar. Mientras, dos hombres de gris se acercan con un cuchillo, sufre, está ardiendo por dentro. Lo cortan, lo tajean en el pecho, y así empiezan a sacarle todo: Un viejo osito de peluche, un dibujo en papel de unos ojos de mujer de mirada profunda, un lápiz, un papel con un escrito lleno de tachaduras, un libro de tapa dura y suntuosa bastante polvoriento, inclusive una extraña mujer de joven edad (Ésa de la mirada profunda, seguramente) sale caminando, como si estuviera escondida. Su mirada denota un gran alivio, lo cierran. Los personajes que salieron de su pecho caminan directo a la gran hoguera que se encuentra a unos doce pasos de la mesa, se encienden, se consumen, se hacen ceniza. El cuerpo del hombre se levanta, se viste lentamente, mira a los otros dos de gris y con un gesto de agradecimiento y respeto cierra los ojos por unos segundos y sonríe. El Hombre y su Cuerpo caminan hacia la puerta, penetran en el mundo exterior nuevamente, es un día hermoso. Luz, sol, verde natura. El Hombre como nuevo.

lunes, 28 de octubre de 2013

Sentimientos Incontrolables

Decidieron salir a flote y caminar por la superficie de su pecho. Afloraron en todos y cada uno de los poros de su piel. El hombre se estremecía, no entendía si era dolor o alegría. Confusión. Comenzaron a abrirse paso por las piernas y lo obligaban a caminar, a correr, mecánicamente, como un autómata. Él no tenía voluntad, ellos dominaban  todos sus movimientos. De acá para allá, de allá para acá. Incontrolables impulsos. Se entregó a la derrota, feneció su lucha, que nunca fue mucha. Muecas de victoria en sus rostros, los pequeños rostros. El Cuerpo ya era suyo, "Veni, vidi, vinci" coreaban cual Julio César en la Batalla de Zela. Paso tras paso, una huella más, cada vez más cerca. Inefable paisaje. La cornisa, un abismo, su fin.